Un placard puede tener mucho espacio y, aun así, resultar incómodo si su interior no está bien distribuido. Barras que sobran, pocos cajones, estantes difíciles de aprovechar o falta de lugar para zapatos y bolsos son problemas que muchas veces aparecen cuando el diseño no parte de las necesidades reales de quien lo utiliza.

Por eso, antes de decidir dónde colocar cada estante o cajón, conviene hacer algo mucho más simple: revisar qué necesitás guardar y cómo lo usás todos los días.

En esta guía te contamos cómo pensar la distribución interior de un placard para aprovechar mejor el espacio disponible.

El primer paso: hacé un inventario de lo que vas a guardar

No todas las personas necesitan el mismo placard.

Algunas tienen gran cantidad de prendas para colgar, mientras que otras utilizan principalmente ropa doblada. También puede ser necesario guardar zapatos, accesorios, valijas, ropa de cama o prendas de otra temporada.

Antes de definir la distribución, separá tus pertenencias en categorías:

· Ropa corta para colgar.

· Prendas largas.

· Ropa doblada.

· Ropa interior.

· Zapatos.

· Accesorios.

· Bolsos y carteras.

· Valijas.

· Ropa de cama.

· Prendas de temporada.

Esto permite detectar rápidamente qué sectores deberían ocupar más espacio y cuáles pueden ser secundarios.

Si tenés mucha ropa para colgar

Si en tu guardarropa predominan camisas, blusas, pantalones, camperas, vestidos o prendas que preferís mantener colgadas, las barras deberían tener un papel importante en la distribución.

Pero no toda la ropa colgada necesita el mismo espacio.

Separar las prendas cortas de las largas permite aprovechar mejor la altura disponible. En las zonas destinadas a ropa corta, el espacio restante puede utilizarse para incorporar otro sector de guardado.

También conviene organizar las barras de acuerdo con la frecuencia de uso, dejando las prendas cotidianas en los lugares más accesibles.

Si guardás la mayoría de la ropa doblada

Cuando predominan remeras, sweaters, pantalones y otras prendas dobladas, puede ser más útil priorizar estantes y cajones.

Los estantes permiten visualizar rápidamente lo que contienen, pero acumular demasiadas prendas en una misma pila puede dificultar el acceso y mantener el orden.

Por eso, más estantes no siempre significa mejor organización. La distribución debería buscar que cada sector tenga una función clara y resulte fácil de utilizar.

¿Qué conviene guardar en cajones?

Los cajones son especialmente útiles para elementos pequeños que pueden desordenarse fácilmente si se colocan directamente sobre un estante.

Por ejemplo:

· Ropa interior.

· Medias.

· Accesorios.

· Prendas pequeñas.

· Objetos personales.

Lo importante es ubicarlos en una zona cómoda y pensar qué se guardará dentro antes de definir cuántos son necesarios.

Agregar cajones simplemente para completar el diseño puede terminar quitando espacio a otras necesidades más importantes.

¿Dónde guardar zapatos y accesorios?

El calzado merece ser considerado desde el comienzo.

Si los zapatos van a permanecer dentro del placard, conviene reservarles un sector específico en lugar de intentar encontrarles lugar una vez terminada la distribución.

Lo mismo ocurre con bolsos, carteras y accesorios.

Crear espacios definidos para estos elementos ayuda a evitar que terminen ocupando estantes destinados a ropa o dificultando el acceso a otros objetos.

¿Qué hacer con valijas y ropa de otra temporada?

No todo lo que guardamos necesita estar al alcance de la mano.

Las zonas superiores del placard pueden aprovecharse para elementos de uso ocasional, como:

· Valijas.

· Bolsos de viaje.

· Ropa de otra temporada.

· Ropa de cama.

· Cajas con objetos de uso poco frecuente.

De esta manera, las zonas más accesibles quedan disponibles para aquello que utilizás todos los días.

Una buena organización interior no consiste solamente en encontrar lugar para todo, sino también en decidir qué debería estar más cerca y qué puede permanecer en sectores menos accesibles.

¿Cómo organizar un placard compartido?

Cuando dos personas utilizan el mismo placard, dividir el interior en sectores puede simplificar considerablemente la organización.

No necesariamente significa repartir el espacio en dos partes iguales.

Si una persona tiene más prendas para colgar y otra guarda principalmente ropa doblada, una división idéntica podría resultar poco práctica.

Lo mejor es analizar las necesidades de cada usuario y distribuir barras, cajones y estantes en función de ellas.

Organizá el placard según la frecuencia de uso

Una forma sencilla de pensar el interior es dividirlo en tres niveles:

Uso diario: ropa y accesorios que necesitás constantemente. Deberían ocupar los sectores más cómodos y accesibles.

Uso frecuente: prendas y objetos que utilizás regularmente, pero no todos los días.

Uso ocasional: valijas, ropa de temporada, ropa de cama y otros elementos que pueden ocupar las zonas superiores o menos accesibles.

Esta lógica ayuda a mantener el orden y evita tener que mover varias cosas para llegar a una prenda de uso cotidiano.

Errores frecuentes al distribuir el interior de un placard

Algunos errores pueden hacer que un placard pierda funcionalidad incluso cuando tiene suficiente espacio:

· Diseñar primero y pensar después qué se va a guardar.

· Incorporar demasiados estantes sin una función definida.

· No diferenciar entre prendas largas y cortas.

· Olvidar reservar espacio para zapatos y bolsos.

· Colocar objetos de uso diario en zonas difíciles de alcanzar.

· No contemplar valijas o ropa de temporada.

· Dividir un placard compartido en partes iguales sin considerar las necesidades de cada persona.

Evitar estos problemas desde el diseño permite aprovechar mucho mejor el espacio disponible.

Un buen interior empieza por tus necesidades

No existe una distribución perfecta que funcione para todos.

Un placard con muchas barras puede ser ideal para una persona y poco práctico para otra. Lo mismo ocurre con los cajones, estantes o sectores destinados a zapatos y accesorios.

Por eso, antes de diseñar el interior, la pregunta no debería ser “¿cuántos estantes puedo colocar?”, sino “¿qué necesito guardar acá?”.

A partir de esa respuesta es posible definir una distribución más ordenada, accesible y adaptada al uso cotidiano.

En Maderera Santa Rosa realizamos proyectos a medida para desarrollar soluciones de guardado pensadas según el espacio disponible y las necesidades de cada hogar.

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